Diferentes tipos de besos
A continuación encontrará una gran variedad de besos que puedes poner en práctica con tu pareja:

- Butterfly: junta tu cara con la de tu pareja y mueve tus pestañas contra la de ella.

- Beso en el lóbulo de la oreja: si estáis empezando a “acaloraros” este es un buen beso, sobre todo si succionas un poco el lóbulo. Evita los ruidos fuertes.

- Esquimal: frotar suevamente vuestras narices.

- Congelado o derretido (como tú prefieras): Colócate un pequeño pedazo de hielo en la boca y pasároslo mientras os besáis. Un buen beso con lengua, pero mucho más frío.

- Beso en el pie: el beso en los pies es de lo más erótico. Intenta no hacer coquillas. Chupa suavemente os dedos del pie y después, ligeramente, besa el pie. Realiza un pequeño masaje mientras besas.

- Beso en la frente: este es un beso bastante maternal o amistoso. Simplemente debes colocar tus labios suavemente en la frente. No aprietes demasiado.

- Francés: la legua se convierte en la protagonista. Se realiza uno de los intercambios más pasionales a través de la lengua.

- Beso en la mano: levanta suavemente la mano de la otra persona y junta tus labios. Históricamente, este beso siempre ha significado respeto.

- Beso en el cuello: este es otro de los más eróticos. Lo mejor es que lo acompañes de suaves y sexys mordiscos hasta que llegues a la boca de tu pareja.

- Tigre: escondido detrás de tu pareja, atacarás como un tigre cuando menos se lo espere. Muerde suavemente su cuello y ve girando su cuerpo hasta encontrarte con sus labios.

- El hablador: mientras vas rozando sus labios con los tuyos, susurra frases dulces (y eróticas). Cuando la otra persona se lance a besarte, puedes retirarte y decirle que te deje continuar con tu conversación. Esto es muy sexy.