Decidir divorciarse
Cuando alguien se casa, no lo hace pensando en que su relación puede terminar en divorcio. Sin embargo, mirando las estadísticas anuales, casi sería mejor ir pensando en ello para estar preparados. Hay muchas parejas que se dan cuenta, los primeros años, que en realidad no están hechas el uno para el otro, y pronto comienzan a mostrar resistencia a seguir con su vida matrimonial. Poco a poco esa relación se vuelve muy tensa y resulta difícil mantener una buena convivencia. Esto desencadena en el divorcio.

Comenzar con este proceso, suele ser bastante doloroso. Debéis intentar que este problema se convierta en algo un poco más agradable. Muchas veces se han producido situaciones en la pareja que no consiguen olvidarse y por lo tanto el proceso de divorcio es más largo y duro. Aquí tienes algunos de los motivos por los que mucha gente se divorcia y son difíciles de olvidar:

- Malos tratos
Los malos tratos pueden ser físicos y psicológicos y los pueden sufrir los hombres y las mujeres de manera indistinta. Un carácter abusivo es muy difícil de cambiar, por lo que deberás intentar asumir que esa persona no es buena para ti. Debes protegerte para que esa persona no “termine” contigo.

- Alcoholismo y otras drogas
Es difícil asumir que se tiene un problema de este tipo. Mucha gente no está dispuesta a abandonar sus adicciones, por lo que deberás plantearte alejarte de esa persona. Si decide dejar las drogas por seguir contigo, intenta ayudar a esa persona, si todavía la quieres.