Cómo matar el sentimiento
La realidad es que suena muy trágico decir que se puede matar el sentimiento. Lo cierto es que más allá de todo sentimentalismo que puede llevar a conducirte a permanecer enganchado a una relación imposible, existe la posibilidad de la racionalización. Es decir, de poner límites al corazón desde la frialdad de la mente y también, desde la sabiduría de la inteligencia.

Lo primero que debes hacer si quieres matar los sentimientos que tienes hacia una persona es dejar de verle. Evita quedar con ella o incluso, evita hablar de ella con otras personas. Elimina de tu rutina cotidiana ese tema de conversación y muéstrate abierto a la vida y a otros planes sociales.

Por otra parte, analiza la historia con objetividad. Date cuenta, por mucho que te duela, de si eres o no eres correspondido. ¿Qué sentido tiene estar esperando a una persona años? La realidad es que ninguno porque la vida se te va sin darte cuenta y sin valorar todas las posibilidades que tienes en el camino. Del mismo modo, el desamor y la espera eterna produce angustia, ansiedad, incertidumbre, dolor… sentimientos que no son nada gratificantes. Emociones que debes escuchar para saber que tu actitud debe cambiar. Y que por encima de estar enamorado o no estarlo, lo que siempre debes hacer es cuidar de ti mismo. Protegerte y apostar por la alegría como tu mejor motor de felicidad.

Nadie mata el sentimiento de un día para otro. Pero si tienes claro cuál es tu objetivo y tu meta lograrás alcanzarlo en algún momento. Tienes que matar el sentimiento cuando la otra persona no te conviene, cuando te utiliza, cuando más allá de que sea alguien bueno y especial no te corresponde del mismo modo. A veces, matar un sentimiento de amor implica, sencillamente, convertirlo en amistad.