
La perfección no está para alcanzarla porque es imposible, pero sí está para tomar dicha perfección como la base de la superación personal y del bienestar. Igual que se puede aprender a vivir mejor cada día también se puede aprender a querer más y mejor al otro. Sin embargo, lo adecuado es que no tengas que esperar hasta dentro de dos años para saber si la persona que tienes frente a ti merece o no merece la pena. Es decir, a veces, incluso antes de salir puedes observar cómo es y cómo te hace sentir ese hombre que tal vez, se convierta en la persona definitiva para ti o también, puede ser, que se convierta en rana.
El hombre perfecto será simplemente, aquel que te haga sentir bien a ti. Es decir, cuando hablamos de perfección, hacemos referencia de forma directa a la individualidad, y es que, lo que una chica busca en un chico no tiene nada que ver con aquello que busque otra persona. Sin embargo, también conviene analizar que existen personas enganchadas en relaciones tóxicas y destructivas.




























































