23 julio 2009 · Hijos

869391 Tratamientos de fertilidad: la fecundación in vitro
Dependiendo de las causas de la infertilidad, hay diferentes tipos de tratamientos. Si una mujer tiene problemas para ovular existen píldoras o inyecciones de hormonas que ayudan a la ovulación. A veces, la cirugía laparoscópica puede reparar las trompas de Falopio si están dañadas. Esto ayuda a despejar el camino para la fertilización. Los hombres también pueden tomar medicación o someterse a alguna operación para mejorar o aumentar su esperma.

Pero una de las técnicas más utilizadas hoy en día es la fecundación in vitro (FIV). Se suele recurrir a este tratamiento cuando ya se han probado otros que no han funcionado. Cerca de uno de cada 100 bebés nacidos en los EE.UU. el año pasado se han concebido de esta manera. En la FIV, los espermatozoides del hombre se introducen en los óvulos de la mujer en un laboratorio. Los médicos entonces meten el óvulo ya fecundado en la mujer para que puedan desarrollarse.

A menudo, se requiere más que un intento para conseguir con éxito un embarazo. Cuando se realiza la FIV hay que tener presente que se pueden producir embarazos múltiples. Si bien muchos piensan que esto es una bendición, hay que pensar que esto pone a la madre y a los futuros bebés en una situación de riesgo.

La FIV es cara, pero ofrece a muchas parejas la oportunidad de tener un bebé que de otra forma no tendrían. Las parejas que utilizan la FIV tienen una de cada tres posibilidades de tener un bebé después del primer intento si la mujer es menor de 37 años. Después de los 37, la tasa de éxito disminuye considerablemente.

20 julio 2009 · Hijos

parejas1 Cuando los hijos se van de casa
Es la primera vez en muchos años que tu pareja y tú volvéis a estar solos. Hay situaciones en las que tu pareja no es es padre o la madre de tus hijos y es la primera vez que vais a vivir solos. Ahora ha llegado el momento en el que debéis afrontar un cambio en vuestras vidas. Cuando los hijos se marchan de casa se produce una extraña mezcla de emociones que los psicólogos y especialistas en la materia llaman “síndrome de nido vacío”.

Hasta ahora, los niños, en menor o mayor grado, habían confiado en vosotros para su estabilidad emocional y física. Ahora ha llegado su momento de lanzarse al mundo como adultos independientes. Para algunos padres, esto puede producir una sensación de pérdida. El papel que desempeñaron durante años como protectores acaba de terminar. Sin embargo, para otras parejas acaba de llegar el momento de la liberación.

Ha llegado el momento de centrarse en sus propias necesidades y deseos, en lugar de tener que pensar en los demás. Muchos padres se sienten “alimentados” por el sinfín de actividades que realizan con sus hijos, por lo que cuando estos se marchan, se sienten vacíos. Pero hay que intentar volver a disfrutar de una vida activa.

Debéis buscar cosas nuevas para hacer. Buscaros nuevos pasatiempos o deportes con los que podáis manteneros en forma. Lo mejor es que mantengáis ejercitados el cuerpo y la mente. También podéis ampliar vuestros horizontes realizando viajes que antes no podíais hacer.