¿Aburrimiento o falta de enamoramiento?
Hay veces en las que el aburrimiento, esa sensación de monotonía y de falta de emoción puede confundirse con la falta de amor y de interés por la pareja. Y es que, en esa primera etapa de conquista y de seducción, hasta el más mínimo detalle tiene un significado más especial si estás junto a la persona que te gusta. Pues bien, a veces, hay que tener cuidado de no confundir la falta de interés con el sentimiento de aburrimiento porque se puede dar por terminada una historia, cuando en realidad, sigue habiendo amor de por medio.

Un amor que ya no es tan mágico como en los inicios, pero que existe. Por ello, ante el aburrimiento se debe tomar la iniciativa de proponer nuevos planes, hacer cosas diferentes, planificar el fin de semana con actividades divertidas y no dejar que pase el tiempo sin hacer nada, poner ilusión en los pequeños detalles, intentar sorprender a la pareja… Muchas personas, ante el aburrimiento, se quedan a la expectativa de que el otro proponga ideas y soluciones. Una actitud equivocada ya que es uno mismo quien debe implicarse en una historia.

En otras ocasiones, el aburrimiento puede proceder de no tener un espacio propio al margen de la pareja. Existen parejas que pasan todo el tiempo juntas y que no tienen relaciones sociales. Este tipo de noviazgos termina resultando asfixiante porque surge la sensación de que falta algo. Y claro que falta: falta vida, falta libertad a la hora de conocer a otras personas y de tener amigos.

El aburrimiento también puede ser el síntoma de una crisis de pareja. Pero lo bueno, es que una crisis se puede superar con mucha paciencia, fuerza de voluntad y optimismo. De hecho, una etapa crítica puede fortalecer el amor mucho más como bien muestra el caso de muchas personas.