Archivo mayo 2010

hacer el amor Hacer el amor en lugares atípicos
Poner un poco de chispa a la relación es traspasar las fronteras de los comportamientos convencionales. De vez en cuando hay que dejar que fluya el torbellino de la imaginación… ¡Y qué mejor fórmula para los sentidos que el arte del amor sobrepase los esquemas de la realidad!

Tienes un cóctel explosivo de lugares mágicos que propician la excitación. Desde un vagón del metro, un parque a la luz de día o la oficina donde trabajas. Los más arriesgados seguro que ingenian también otros sitios atípicos que contribuyen a “calentar el ambiente” y darle ese “toque morboso” que toda relación monótona se merece.

En España, dependiendo de las ordenanzas municipales de cada ayuntamiento llevar a cabo estas técnicas amatorias en espacios públicos puede constituir un delito o una alteración del orden público.

Según Molinari el orden público es el estado de paz y tranquilidad que resulta del hecho de que los individuos y las personas colectivas ajusten su actividad a las normas que rigen la convivencia social. Partiendo de esta idea algunas personas que presencien la acción de otros haciendo el amor pueden ver afectada su tranquilidad. Sin embargo, otros individuos lo verán como algo natural… Todo depende de los ojos con que miras y juzgas.

A modo de conclusión, lanzamos unas preguntas que te invitan a la reflexión:

- ¿Quién no ha hecho el amor en un coche alguna vez?
- ¿Quién no ha soñado con “montárselo con su pareja” en una playa?
- ¿Te levanta el deseo sexual el hecho de que los otros miren?
- ¿Tiene un gran peso para ti “el qué dirán” si te lanzas a hacer el amor en un lugar público?
- ¿Tienes reparo de ir contra las reglas establecidas?

Un consejo es optar por una solución intermedia: Hacer el amor en lugares atípicos cuando la pareja se encuentre a solas. De este modo se evitarán situaciones controvertidas.

parejas africanas Parejas africanas
Según el país del que procede la pareja, así resulta su forma de establecer unos vínculos y de afrontarse a la vida. Las costumbres, inculcadas desde la infancia, procedentes del entorno donde creces y te desarrollas, son un componente básico a través del cual tú mismo te valoras y los demás te analizan.

Las creencias, mitos, gustos y preferencias de cada de las culturas se transmiten de un modo directo a su manera de entender el amor y la sexualidad.

Por ejemplo, determinados rasgos físicos pueden significar una cosa para una cultura concreta y todo lo contrario para otra. Para algunas tribus africanas tener los lóbulos de las orejas agigantados y deformados por incisiones de madera o cerámica, es algo bello y distinguido. Pero en nuestra cultura no constituyen ningún aspecto de hermosura.

El concepto de matrimonio africano no es sinónimo de unión entre un hombre y una mujer por amor, tiene que ver más por el bienestar de una comunidad. A continuación te acercamos a la realidad de los matrimonios en algunas tribus de África.

1) Hasta hace poco era una práctica común el matrimonio entre mujeres en el Oeste Africano. Se trata de una unión social y no sexual. Por otra parte, los matrimonios polígamos, donde el hombre podía tener más de una esposa es considerado un símbolo social. La esposa es quien anima al esposo a buscar más esposas.

2) El levirato también se da frecuentemente en muchas sociedades africanas. Consiste en que si la esposa enviudó, ésta tiene que casarse con el hermano del fallecido.

3) El matrimonio es considerado como una obligación en la Tribu Bantú, por ser un nexo de los antepasados, los vivos y las generaciones que están por llegar.

4) En la Tribu Igbo tienen como misión en la vida tener hijos. La posición de la esposa se refuerza mucho con la llegada de un hijo varón.

5) En la Tribu Akan la característica principal es la de casarse entre primos.

love1 Las comparaciones son odiosas
¿Qué ganamos comparando a nuestras parejas? ¿Llegamos a saber lo que nos falta o lo que nos sobra en nuestra relación? ¿Quieres que tu pareja actual se parezca a tu ex pareja? Probablemente no, ya que entonces deberíamos plantearnos que hacemos manteniendo esta relación actual. Cuando estamos haciendo una comparación, en realidad estamos haciendo algo más. Realmente lo que queremos es que nuestra pareja actual satisfaga algunas necesidades y deseos específicos de la misma manera que otras parejas lo hicieron en el pasado.

Por desgracia, cuando hacemos esta comparación entre parejas y se lo comentamos abiertamente a la actual, los problemas pueden surgir muy rápidamente. Es muy probable que nuestra pareja esté enojada e incluso resentida. ¿Cómo podemos tener nuestras necesidades y deseos satisfechos sin hacer daño y sin comparar? No es tan difícil como parece, simplemente debemos preguntar.

Por ejemplo: consideramos que no estamos recibiendo tanto amor como en una relación anterior. Lo que podemos hacer es preguntar a nuestra pareja si en realidad nos quiere. Recuerda que cada persona quiere de una manera. Decir a nuestra pareja cosas como: “¿Por qué no eres como X?” o “X me quería más que tú” sólo conseguirá traernos problemas.

Pedir que todo el mundo ame igual es imposible. Lo correcto es explicar lo que nos gusta y lo que nos hace sentirnos amados. Con enfoques más generales, sin tener que dar el nombre de otras personas, seguro que conseguimos más que echando en cara lo que antes nos querían. Recuerda: las comparaciones son odiosas. Deja de comprar y empieza a trabajar en tu nueva relación.

tiene pareja Me gusta porque tiene pareja
La insatisfacción personal de muchos hombres o mujeres, que se guían por sentimientos de envidia y desean continuamente lo que tienen los demás, les hace sentirse irremediablemente atraídos por personas que ya tienen pareja.

En sí el centro de atención donde han depositado su objetivo se caracteriza por ser una persona convencional que pasaría desapercibida en la mayoría de situaciones para ellos… Eso sí, está fuertemente vinculada en sentimientos a otra persona. Y es aquí donde reside el poder de su atracción.

Falta de compromiso

Tener por amante a un hombre o mujer casado/a supone poder disfrutar en todos los aspectos, pero sin los compromisos que supone el matrimonio. Ninguno quiere renunciar a su propia vida, por lo que esta opción resulta cómoda. Él o ella no renunciarán a su mujer u hombre, ni el/la amante a su independencia.

Ante esta situación cabe preguntarse si hablamos de verdadero amor que supone entrega absoluta y compartir la mayor parte de las actividades.

Amar para algunos hombres y mujeres significa sufrir. Viven atrapados en relaciones que afectan su bienestar emocional, al sentirse atraídos por personas inaccesibles.

Aquellas/os que se fijan en otros que tienen pareja suelen inspirar admiración o lástima en su entorno. Son responsables y emprendedores, pero con poco amor propio. Aguantan lo indecible y, sin embargo, disculpan a sus parejas.

Te proponemos preguntas para que analices la situación:

- ¿Disculpas el mal humor de la persona por la que sientes atracción, su mal carácter, su indiferencia o sus desaires?

- ¿Soportas conductas que no te agradan pensando que si fueras lo suficientemente atractiva, él/ella cambiaría?

- ¿Merece la pena empezar una relación con alguien que ya tiene pareja? ¿No es preferible fijarse en personas que no tienen compromiso?

intercambio de roles Cuando los roles se intercambian
Antiguamente las funciones de la mujer quedaban relegadas al ámbito hogareño. Ahora con su incorporación íntegra al mundo laboral, son muchos los varones que prefieren involucrase en el cuidado de los hijos y de las labores domésticas.

La pareja que formáis ha llegado a una conclusión óptima para ambos. Será ella la responsable de la economía de la casa, esto es, activará hasta el extremo todas sus cualidades para potenciar su nivel profesional… Buscará o conservará un buen puesto laboral, ese que le proporciona un salario digno a fin de mes para poder mantener a la familia y darles de vez en cuando un “caprichito”. En otra línea diferente, pero no por ello menos importante, surge la figura masculina pendiente de limpiar la casa, hacer las compras y ocuparse de los críos de una manera más directa.

La repartición de estas funciones suponen la gran transformación social que en pleno siglo XXI marcan un antes y un después. Asistimos a un revolucionario intercambio de roles.

Pero ¿cuándo es el momento adecuado para materializar este intercambio? Lógicamente cuando ella acaba de dar a luz necesita de un tiempo para compartir con el bebé, cuestión que bien puede resolver haciéndose cargo también de las tareas del hogar. Esta etapa no es la más indicada para llevar a cabo el intercambio. Sin embargo, cuando los pequeños alcanzan un grado de autonomía (a partir de los dos años), el papá puede asumir las responsabilidades que en un pasado únicamente desempeñaban las mujeres.

Opiniones

Diversos colectivos han demostrado su postura favorable al cambio de tornas. Expertos indican que “las mujeres, en general, desean que los hombres cambien, sin embargo la educación patriarcal ha calado muy hondo y algunas prefieren guardar la tradición de siglos atrás”. Ahora bien, un estudio en Estados Unidos demostró que las parejas con reparto de tareas equitativo eran mucho más felices, con menos estrés, más salud y con hijos con mayor rendimiento escolar.

boda Abaratar los gastos de la boda
Por fin, habéis puesto fecha para el día de vuestra boda y, ¿ahora qué? Actualmente muchas parejas ven como un verdadero problema empezar a organizar su boda, principalmente por las cargas financieras. Pagar cantidades elevadas por un día de celebración puede convertirse en un verdadero problema. Lo creas o no si os planificáis bien, disfrutar de vuestro día rodeados de vuestros seres más queridos no tiene por qué suponer un gasto impresionante.

En primer lugar, debéis empezar a pensar en las personas que conocéis: amigos decoradores, fotógrafos, estilistas… seguro que su ayuda os permite ahorraros bastante dinero. Olvidaros de contratar los servicios de restauración y unos fotógrafos carísimos. Con una simple llamada telefónica, seguro que alguno de tus amigos te echa una mano.

En vez de planificar una boda multitudinaria, pensad en organizar una pequeña reunión familiar. Si en vuestra casa no tenéis suficiente espacio, seguro que algún familiar os presta esa casa tan bien situada que tiene en el campo. Recordad que, al fin y al cabo, ese día querréis estar en un sitio acogedor rodeados de la gente que os quiere. Deberéis calcular el número de invitados, ya que, cuantos menos invitados sean menos gastos tendréis.

Lo mejor es que realicéis una lista de invitados y comencéis tachando a las personas que hace más de cinco años que no veis. Invitar a gente que hace demasiado tiempo que no veis puede ser más problemático, ya que además del gasto, tendréis que estar muy pendientes de si están a gusto o no. Posteriormente, revisar el tema de las invitaciones. Algunas imprentas online tienen muy buenas ofertas y os permitirán ahorraros un montón de dinero.

paz interior La paz interior en la pareja
Muchos especialistas coinciden en la idea de que estás preparado realmente para unirte con amor a otra persona cuando has alcanzado un grado satisfactorio de paz interior… Y la paz interior es felicidad.

No se puede definir la felicidad de una forma conceptual, sólo la puedes sentir en tu interior con paz, alegría…Esta dicha se manifiesta en el interior cuando logras un grado de madurez mayor mediante la satisfacción propia.

Te alejas de la felicidad cuando condicionas tu sentimiento a factores externos esperando que sucedan cosas que no dependen de tí.

Toda la vida está llena de circunstancias que no tienen otra meta más que el camino del aprendizaje. Naces para aprender, madurar y evolucionar.

La pareja es un medio vital para lograr la paz interior, pues te apoya en los malos y buenos ratos, conoce tus heridas internas y puede contribuir a sanarlas.

Algunos expertos han llegado a la siguiente conclusión, que puede encontrar detractores o bien adeptos: Quien no se atreve a tener una pareja es porque ha vivido en un ambiente de engaños y de chantajes. Quien se atreve a tener muchas parejas es porque ha vivido en un ambiente de falta de cariño. Quien no se atreve a solucionar los problemas de su pareja es porque le enseñaron a ser fuerte y no llorar, generalmente es una persona que es la mayor de los hermanos o el sostén familiar.

Sanar conjuntamente las heridas conduce al camino de la paz interior y la felicidad se tornará constante.

Dalai Lama:

Hablamos mucho de la paz, pero ésta solo puede existir cuando el ambiente es propicio. Debemos crear esta atmósfera y para hacerlo debemos adoptar la actitud correcta. La paz, básicamente, debe nacer en nosotros mismos.